Protege la piel y evita quemaduras en la nieve

Habitualmente solo pensamos en proteger nuestra piel de los rayos de sol durante el verano, especialmente cuando vamos a la playa o a la piscina. De hecho, una vez termina el verano, nos olvidamos por completo del protector solar hasta el año que viene. ¿Verdad?

Pues hoy queremos hablar de la importancia del protector solar en la nieve. Sí, porque en la nieve, debido a las bajas temperaturas y a que estamos en constante movimiento, no nos damos cuenta, pero el sol pega con la misma fuerza o incluso más, que en la playa.

Y es que, aunque la gran mayoría lo desconocemos, la nieve refleja un 80% de los rayos ultravioletas, mientras que la arena de la playa solo un 15%, mientras que el agua del mar un 25%. ¿Qué significa esto? Que si vamos a la nieve a esquiar, debemos tener mucho cuidado con el sol y proteger nuestra piel si no queremos sufrir quemaduras.

Por esta razón a continuación te vamos a dar una serie de consejos para proteger la piel en la nieve y evitar quemaduras. De modo que si este año tienes pensado hacer una escapada para esquiar, presta atención y toma nota porque esto te interesa.

Tips para cuidar y proteger la piel en la nieve

El protector solar, indispensable

Más allá del equipamiento necesario para esquiar, en la nieve el protector solar es totalmente indispensable.

Nuestra recomendación es optar por un protector solar factor 50, aplicándolo media hora antes de esquiar, y después cada dos horas aproximadamente. Si notas que te quema la piel, no esperes a las dos horas para aplicarlo de nuevo.

Además, es importante destacar que debes ponerte protector aunque esté nublado,  ya que aunque no lo notes, los rayos ultravioletas traspasan las nubes y son igual de perjudiciales para la piel.

Y después, after sun

Por mucho que te hayas protegido con un buen protector solar, después de la nieve debes aplicarte after sun. Tú y tu piel lo agradeceréis, especialmente al día siguiente.

Mantén el rostro hidratado

En la nieve es fundamental mantener el rostro hidratado, que de lo contrario la climatología de la montaña resecarán la piel en exceso, especialmente si estamos esquiando, ya que no solo nos enfrentaremos a las bajas temperaturas y al viento, sino también al viento y al sudor.

Y también tu cuerpo

Ya hemos dicho que es importante hidratar el rostro, pero también el cuerpo. Además de beber agua, es muy importante que utilices hidratantes corporales, especialmente en la zona de los pies, los codos y las rodillas, que son las que más sufren.

Asimismo, hay que hacer una mención especial a la protección de las manos. En la nieve los guantes son indispensables, y no estaría de más aplicar también una crema nutritiva e hidratante para manos.

Protege los labios

También debes proteger los labios exhaustivamente, ya que los labios son probablemente la parte del rostro más sensible y que más sufre ante las bajas temperaturas. Por esta razón, si este invierno vas a la nieve, no olvides llevar en tu lista de imprescindibles un protector de labios con filtro solar.

Siempre gafas de sol

Si vas a la nieve y hace sol, sí o sí debes llevar unas gafas de sol de calidad, que tengan un buen filtro que te permitan combatir los rayos ultravioletas. En caso de esquiar, también puedes usar unas gafas específicas para esquiar o hacer snowboard, que además del sol, te protegerán del viento y del frío.

Elige bien la ropa

Por último, aunque creemos que no debería ser necesario decirlo, no está demás recordarlo. Si vas a la nieve debes ir perfectamente equipado y elegir bien la ropa, asegurándote de llevar una ropa que aguante bien las bajas temperaturas, sea impermeable y cómoda.